Por Jesús María Hurtado Roa

En un mundo donde la ciencia, la tecnología y la innovación juegan un papel preponderante, se hace inaplazable según el potencial que tiene Colombia, avanzar en una política de Fomento a la Investigación y a la Innovación.

Por ello, aunque con las criticas de, “de lo mismo”, “la misma cosa”, la iniciativa del gobierno nacional con “Colombia construye y siembra futuro” desde Colciencias, para responder a la responsabilidad que tiene de construir las condiciones más favorables para que el país se desarrolle integralmente en lo social, lo económico, lo político y lo cultural; definitivamente desde nuestros intereses como sabileros requieren de una acción política que se realice a través de estrategias concretas y realistas.

“Reconocer el conocimiento como una fuerza dinámica, potencialmente al alcance de personas, organizaciones, regiones y países, confronta a todos ellos con el reto de crear las condiciones para trasformar aquello que es sueño o idea, en realidades concretas. Para ser actores de la sociedad del conocimiento, es necesario tomar decisiones y acciones”.

“El desarrollo de una sociedad del conocimiento implica un cambio cualitativo en el uso y aplicación de la información para la generación de nuevos conocimientos, el cual debe estar basada en la educación y el aprendizaje. La generación de conocimiento y sus múltiples aplicaciones son elementos centrales para el desarrollo económico y social de las sociedades contemporáneas y son básicos para responder a los requerimientos y necesidades de la sociedad. Pero la construcción y el uso de conocimiento son procesos sociales, y como tal tienen fundamento y concreción en una cultura especifica”.

Este recorrido durante el ultimo año si que me lo ha dejado conocer; ¿pero como entender desde nuestra insipiente y personalizada cadena productiva, que y como; si para hablar sobre el tema…”es necesario referirse a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como herramientas que deben desarrollarse para la transferencia de información, buscando la generación y apropiación de conocimiento. Ello significa su incorporación en las personas, en las organizaciones y en la sociedad en general; es decir más que un problema tecnológico de uso de nuevas tecnologías es un problema cognitivo”.

Es evidente la necesidad que tenemos de pensar en ello, mas cuando a la fecha…”el avance rápido de conocimiento científico y tecnológico enfrenta a las sociedades a la necesidad de realizar esfuerzos muy grandes y sostenidos en el tiempo para mantener y fortalecer sus capacidades de investigación e innovación; representadas en talento humano altamente capacitado, centros y grupos de investigación sólidos, que se mueven en la frontera del conocimiento para encontrar “ventanas de oportunidad”, y empresas innovadoras que llevan el conocimiento a sus líneas de producción.

El año pasado en Santa Marta, expuse la idea general de impulsar un plan nacional por regiones; si bien el asunto fueron reflexiones sobre diferentes temas, todo apuntaba a buscar la forma de “compartir” el conocimiento empírico que teníamos especialmente en cultivos y a aprender lo que debíamos sobre la transformación y la preocupación principal, su comercialización.

Se coincidió en varias exposiciones la importancia de poder comercializar, pero nos dimos cuenta que más que saber como hacerlo, era TENER QUE OFRECER, y para ello debíamos “contar” con las industrias o laboratorios que existían; o posibilitar nuevas visiones en las que aparecieran nuevos conceptos sobre lo que significaba “transformar”; en ese entonces hice al gremio tres preguntas: ¿Diseñaremos una Agroindustria Innovadora? ¿Adaptaremos tecnologías foráneas? o ¿Seguimos como estamos: excluidos por falta de competitividad en los mercados?

Creo que aun esas preguntas son de actualidad, pero tal vez la última nos indica la realidad. Y eso es bueno, no por el estado en que estamos, sino porque ojala este encuentro si de respuesta a las dos primeras

“En las economías modernas, la única forma real de asegurar la competitividad global a largo plazo, el uso optimo de los factores de producción y por ende una mayor equidad, es logrando que el conocimiento dinamice los factores productivos para la generación de valor agregado. Así se garantiza la viabilidad y rentabilidad de la estructura productiva, toda vez que la producción, transmisión, transformación, adaptación, y apropiación de conocimiento produce dividendos. La cultura y las dinámicas regionales deben ser tenidas en cuenta en estos procesos, pues las opciones técnicas y productivas tienen determinantes socioculturales y medioambientales críticos”.

De acuerdo con el Informe Nacional de Competitividad 2007, elaborado por el Consejo Privado de Competitividad, las economías más competitivas son aquellas que tienen los mayores niveles de productividad. En consecuencia, son las mejoras en productividad las que permiten aumentar en forma sostenida los ingresos de la población. Una mejora sustancial en la competitividad del país con base en un incremento de la productividad de los sectores y en un aumento en las exportaciones per cápita se traduce en mayores ingresos para los trabajadores, en una mejor rentabilidad para las empresas y en un mayor bienestar para todo el país”.

“Entre las alternativas para lograr incrementos en la productividad, aquellas que se basan en el desarrollo y uso del conocimiento son las que tienen mayores potencialidades en el mediano y largo plazo. Es en ellas y con ellas con las que se compite en la economía global”.

“Reconocer las imperfecciones del mercado en el campo de la producción y uso del conocimiento ha llevado a comprender que corresponde al Estado el fomento de las actividades de investigación e innovación, buscando que el conocimiento generado se aplique a la solución de problemas sociales y productivos. Hoy en los países avanzados el mayor esfuerzo e inversión en actividades de ciencia, tecnología e innovación corre a cargo de las empresas (dos tercios las empresas y un tercio el Estado). Éste es el resultado de la creciente apropiación de resultados de investigación por las empresas, al obtener beneficios económicos, sociales y medioambientales de estas inversiones. Pero llegar a estos niveles de inversión empresarial, en investigación e innovación, ha sido el producto del desarrollo de capacidades de producción de conocimiento (oferta) que sea apropiable por las empresas y el desarrollo de una base productiva conformada por empresas que su competitividad se fundamenta en la incorporación de conocimiento (demanda)”.

“Pero crear el círculo virtuoso en el cual las empresas invierten en investigación porque les es rentable, requiere crear estímulos y señales claras que transformen el aparato productivo en un demandante activo de conocimiento (esto es lo que tienen y fortalecen constantemente los países desarrollados y los que han entendido cómo se compite en la sociedad del conocimiento”).

“En Colombia el Gobierno Nacional ha tomado la decisión firme de avanzar por esta senda. Por ello, la Visión 2019 de Ciencia, Tecnología e Innovación tiene como propósito “Producir, difundir, usar e integrar el conocimiento para contribuir a la transformación productiva y social del país”, proponiendo soluciones a problemas sociales fundamentales, como son el empleo, la seguridad, la pobreza y la salud, mediante el apoyo al desarrollo científico-tecnológico y la innovación en Colombia. La estrategia de competitividad al 2032 basa sus estrategias de transformación productiva en el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, y el Plan Nacional de Desarrollo 2006 – 2010 “Estado Comunitario: desarrollo para todos”, establece como una de las dimensiones especiales del desarrollo, la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI).”

“En consecuencia, se reconoce a la ciencia, la tecnología y la innovación como las bases para el incremento de la productividad y competitividad, para lo cual se debe contar con los recursos suficientes para la generación, uso y apropiación del conocimiento necesario para la transformación productiva y social que requiere adelantar el país.

A estas alturas, ¿Cuál es le conocimiento que hemos compendiado?; ¿como lo hemos usado? ¿Dónde están los paquetes tecnológicos del cultivo que permitan un modelo que al menos diferencie la producción de acíbar de la de gel y que luego permita a cada región manejar sus “secretos industriales”? ¿Qué integración hemos logrado para poder definir que conviene más si cultivos de una hectárea o grandes áreas productivas? ¿Existe una respuesta o propuesta sobre si se impulsa la ingeniería de procesos colombiana o se traen PLANTAS y equipos de otras partes? ¿Cuáles son los productos que podemos ofertar, si aun ni siquiera conocemos que consume el mundo que nosotros podamos producir?

“Colombia construye y siembra futuro” es la propuesta que COLCIENCIAS presenta al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CNCyT), a los distintos actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y a la sociedad para que se defina la política que oriente, en los próximos años, el esfuerzo público y privado en el desarrollo y uso del conocimiento para beneficio de los colombianos”.

Y veamos en lo amplio del concepto de innovación para hacernos la misma pregunta, variándola un poco; ¿En donde estamos y para a donde vamos?

El concepto de innovación indudablemente es amplio, e incluye actividades que conllevan al cambio técnico en las empresas y los países. Las actividades de innovación comprenden entre otras, la adquisición de tecnología, bien sea incorporada en bienes de capital o no incorporada (por ejemplo patentes, licencias, know-how, asesoría técnica), la capacitación, las actividades de I+D, los cambios organizacionales y de comercialización. La compra o adquisición “exógena” de tecnología para la solución de problemas no es una característica de los países en desarrollo; la “transferencia tecnológica” ha sido mucho más importante y voluminosa entre países industrializados que en los intercambios científicos y tecnológicos entre países “desarrollados” y “en desarrollo” (Edgerton, 2007). Esto significa que la tecnología no tiene que ser permanentemente reinventada: históricamente la gran mayoría se adquiere a través de distintos mecanismos, tales como compra de bienes de capital y bienes de consumo, inversión extranjera, y adquisición de patentes y licencias.

No pretendo dar las respuestas, sino mas bien aprovechar estos párrafos que aparecen en el documento mencionado para que sean motivos de reflexión y NOS METAMOS en el camino correcto, aprovechando “nuestra edad” como cadena; el respaldo que el gobierno nacional ha manifestado y la iniciativa de las diferentes regiones, pero propondría al gremio, estar atentos sobre nuestra participación activa para interlocutar desde nuestros intereses; clave para prepararnos para competir en “La definición de una política que permitirá diseñar planes de acción, programas y proyectos que la transformen en realidad, que guíen la asignación de recursos y establezcan metas en el tiempo. De esta manera se podrá evaluar el avance y hacer oportunamente los ajustes requeridos para lograr los objetivos propuestos. Esta es la tarea que ahora se debe afrontar y cuyo éxito depende del esfuerzo de todos, los comprometidos.